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Consejos para reducir la factura fiscal de 2018 (I): Reinversión del ahorro fiscal en planes de pensiones

Tiempo de lectura: 5 minutos

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Reducir factura fiscal

Publicado el 12 de noviembre de 2018 a las 16:00 por Pedro Ángel Rodríguez Mateo

El fin de año es el mejor momento para pensar de qué manera podemos reducir la factura fiscal de nuestra próxima declaración de la renta (IRPF). Y para ayudarte, a lo largo de las próximas semanas te vamos a dar varios consejos que conviene tener en cuenta para conseguir ese ahorro. Todo ello, sin perjuicio de las particularidades propias aprobadas por las Comunidades Autónomas y de la normativa foral.

Comenzamos tratando con uno de los productos estrella para rebajar la factura fiscal, los planes de pensiones.

Aportaciones

Uno de los modos más frecuentes de ahorrar impuestos es la aportación a planes de pensiones, ya que dicha aportación permite reducir directamente la base imponible general del IRPF (la parte de la base imponible donde tributan los rendimientos del trabajo y de actividades económicas).

                                                                Rendimiento neto del trabajo

                                                               +  Aportaciones promotor

                                                               --------------------------------------------------

                                                               = BASE IMPONIBLE GENERAL

                                                               -  Aportaciones totales (promotor y participe)

                                                               ---------------------------------------------------

                                                               = BASE LIQUIDABLE GENERAL

Hay que tener en cuenta que la reducción será la menor de estas dos cuantías: 8.000 euros o el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas percibidos en el ejercicio, independientemente de la edad que tengamos a la hora de realizar la aportación.

Teniendo en cuenta que el IRPF es un impuesto progresivo, cuanto mayor sea tu nivel de ingreso mayor será el ahorro fiscal que supone aportar a un plan. Por tanto, para una aportación de 1.000 euros anuales, quienes tengan un tipo marginal del 19% tendrán un ahorro fiscal de 190 euros; mientras que los que tengan un tipo marginal del 45% obtendrán un ahorro de 450 euros. Te recomendamos leer el ejemplo del beneficio fiscal de la aportación en este post.

Por tanto, si dispones de un dinero ahorrado puedes plantearte realizar una aportación puntual a final de año para ajustarla a los límites fiscales anteriormente indicados.

No obstante, lo recomendable, por el menor esfuerzo que supone, es ir realizando aportaciones periódicas para la jubilación.

Además, la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones (INVERCO), calcula que reinvertir el ahorro fiscal de planes de pensiones aumenta un 40% el acumulado en el plan a la fecha de jubilación.

Recordemos que actualmente existe la posibilidad de hacer aportaciones con derecho a reducción después de la jubilación para cubrir dicha contingencia, mientras no se comience a percibir la prestación.

Adicionalmente a las aportaciones que podamos realizar en nuestro plan de pensiones, si nuestro cónyuge no obtiene rendimientos netos del trabajo y/o actividades económicas, o si los tiene pero estos son inferiores a 8.000 euros anuales, podemos, si disponemos de dinero ahorrado para ello, aportar al plan del cónyuge hasta un máximo de 2.500 euros anuales con derecho a reducción.

Por otra parte, existe la posibilidad de que los discapacitados y sus parientes puedan aportar a los planes de los que sean beneficiarios dichos discapacitados, teniendo en estos casos límites especiales.

  • Para las aportaciones de la persona con discapacidad, el máximo es de 24.250 €
  • Para las aportaciones hechas por parientes en línea directa o colateral, hasta el tercer grado, el importe no puede superar los 10.000 €.

La suma de las aportaciones realizadas por el discapacitado y sus parientes no pueden exceder de 24.250 euros, teniendo en cuenta que el límite total se cubre primero con las aportaciones del discapacitado y después, de manera proporcional, con las restantes aportaciones.

Por último, recordemos que los regalos por aportaciones o movilizaciones de planes de pensiones tributan como rendimiento del capital mobiliario en especie (Valorándolo por su valor de mercado más el ingreso a cuenta correspondiente), a integrar en la base imponible del ahorro.

Prestaciones

En caso de que te hayas jubilado en 2018 te interesa pensar muy bien cuánto y cómo cobra las prestaciones del plan de pensiones, ya que estas tienen la consideración de rendimientos del trabajo.

Por lo general, para ahorrar impuestos suele ser preferible cobrar la prestación en el ejercicio siguiente al de la jubilación, ya que en dicho ejercicio tendrás rentas menores (pensión de jubilación) a las que tenías cuando estabas trabajando y se produce un efecto fiscal positivo. Por tanto, para una optimización financiero-fiscal de la prestación del plan de pensiones, debemos intentar adecuar la forma e importe de cobro de la prestación a nuestra situación particular y al resto de ingresos a integrar en la base imponible general.

Adicionalmente recordad que, tras la reforma de la Ley del IRPF, se mantiene la posibilidad de aplicar la reducción del 40% para el rescate en forma de capital de las aportaciones realizadas hasta el 31 de diciembre de 2016, pero existen unos plazos que hay que tener muy en cuenta:

  • Para Contingencias acaecidas desde el 1 de enero de 2015, se limita la aplicación del citado régimen transitorio a las prestaciones percibidas en forma de capital en el ejercicio en el que acaezca la contingencia correspondiente, o en los dos ejercicios siguientes.
  • Para las contingencias acaecidas en los ejercicios 2011 a 2014: el régimen transitorio sólo podrá ser de aplicación a las prestaciones recibidas en forma de capital hasta la finalización del octavo ejercicio siguiente a aquel en el que tuvo lugar la contingencia.
  • Para las contingencias acaecidas en los ejercicios 2010 o anteriores: el régimen transitorio será aplicable sólo respecto de las prestaciones percibidas en forma de capital hasta el 31 de diciembre de 2018.

La pérdida del derecho al rescate con derecho a reducción del 40% por finalización del plazo establecido, en el caso de contingencia por jubilación, no implica que se pierda para otra contingencia (fallecimiento del partícipe), por tanto, los beneficiarios del plan podrán aplicar la reducción del 40% por las prestaciones en forma de capital percibido por fallecimiento del partícipe.         

Respecto a la parte de la prestación procedente de las aportaciones posteriores al 31 de diciembre de 2006, deberás considerar la posibilidad de percibir la prestación en forma de renta, teniendo en cuenta tus necesidades y procurando distribuirlas durante varios años para no incrementar tu tipo marginal máximo.

Si quieres conocer otras formas de reducir tu factura fiscal no te pierdas nuestro siguiente post. 

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3 comentarios

14 de noviembre de 2018 a las 11:38Beatriz
Muy interesante, sobre todo en esta época del año. Nos puede ayudar a tomar decisiones personales para nuestra jubilación y también ayuda a que les podamos explicar a los clientes mejor todo esto, para ayudarles y adaptarnos mejor a sus necesidades. Gracias!!
12 de noviembre de 2018 a las 17:05LETICIA
Un artículo muy interesante
12 de noviembre de 2018 a las 17:05Félix
Me parece un artículo muy interesante para su lectura, muy aconsejable tanto para informar a los clientes como para utilizarlo en el ámbito personal, mi enhorabuena por el articulo PEDRO.

Pedro Ángel Rodríguez Mateo

Técnico en Asesoría Fiscal de Bankia

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