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Qué tienen en común y en qué se diferencian Uber y Cabify

Cultura de banca

01/04/2016

Uber, el servicio de transporte para pasajeros que está revolucionando el sector en el mundo entero, ha regresado a España. Lo hace parcialmente: por el momento sólo en Madrid y con licencias de alquiler de vehículos con conductor. El mismo modelo utilizado por Cabify. Comparamos ambos servicios.
Uber vs Cabify

Uber vs Cabify

Hace algo más de dos años, la polémica llegada de Uber a España se detuvo bruscamente. La compañía, que basa su éxito global en la posibilidad de que cualquier conductor con vehículo propio pueda transportar pasajeros, se topó con la oposición del sector del taxi y la legislación nacional. Una decisión judicial le impidió continuar operando. Con el mercado de la movilidad urbana en pleno cambio de modelo, regresa.

En este tiempo han ganado protagonismo o han comenzado a operar multitud de servicios de todo tipo: alquiler de vehículos por minutos u horas para trayectos urbanos como Avancar o Car2Go, aplicaciones para solicitar taxis profesionales (MyTaxi, PideTaxi o Hailo), alquiler de vehículos entre particulares (Amovens o SocialCar), el consumo colaborativo sin ánimo de lucro que ofrecen plataformas que conectan a conductores y viajeros (BlaBlaCar) y el alquiler de vehículos con conductor.

Este último es el modelo que ha aplicado la polémica compañía norteamericana en su segundo desembarco en España: desde este miércoles 30 de marzo ya se puede utilizar en Madrid con la aprobación de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. Es lo que llama UberX, un servicio que también ofrece en otros países como complemento al servicio de vehículos particulares. Pero en ese hueco del mercado hay competencia, como los coches de lujo con conductor de BeMyDriver y, sobre todo, Cabify. Entre Uber y Cabify hay muchas similitudes y varias diferencias: analicemos ambos servicios.

Funcionamiento

Ambos servicios se parecen mucho. Tanto con UberX como con Cabify, el usuario pide un vehículo fácilmente gracias a la localización GPS desde su móvil, conoce de antemano quién será el conductor que le preste el servicio y puede pagar desde el propio teléfono.

Para evitarse problemas legales, estos dos servicios apuestan por conductores profesionales que conducen vehículos con licencia para transporte de pasajeros (licencia VTC). No son licencias de taxi, sino de alquiler de vehículos con conductor. La consecuencia es que las flotas de estas empresas son mucho menores que las de taxis.

Precios

Por el momento sólo se pueden comparar las tarifas de los servicios de UberX y Cabify en Madrid, porque en cada ciudad pueden tener costes diferentes.

UberX cobra 1,20 euros por cada kilómetro y 0,10 por cada minuto. Por su parte Cabify Lite tiene un coste de 1,65 euros por kilómetro (1,10 euros a partir del kilómetro 20). Ambos tienen un servicio mínimo: 5 euros en el caso de Uber y 6 en el de Cabify.

Ciudades

UberX acaba de estrenarse en Madrid. De sus planes de crecimiento poco se sabe aunque es previsible que no tarde mucho en llegar también a Barcelona, ciudad muy atractiva para la compañía por su enorme mercado turístico internacional. Además, durante la huelga de transportes del pasado Mobile World Congress en la capital catalana, Uber no dejó de proclamar en las redes sociales que la solución pasaba por autorizar su presencia.

Sus cinco años de vida y su origen español han permitido a Cabify una mayor implantación nacional: Madrid, Barcelona, Valencia, Tenerife, A Coruña, Málaga, Bilbao y Vitoria son ciudades en las que ya está instalado este servicio.

Modelo de negocio

Uber confía en que este primer paso que ha dado en España, adaptándose a la legislación existente, sirva para abrir el debate y lograr la implantación de todos sus servicios. Que su relevancia global termine generando la presión para que se liberalice el sector del taxi. De momento, lo cierto es que su filial española depende de una matriz holandesa, país en el que Uber pagará los impuestos de su actividad.

Cabify ha seguido desde su nacimiento un camino distinto: su apuesta ha sido adaptarse a las exigencias de las distintas normativas locales. Cree en las virtudes de una aplicación que ofrece comodidades al usuario, aunque el servicio tenga que ajustarse a distintos escenarios. Así ha conseguido, a partir de su origen español, implantarse en varias grandes urbes latinoamericanas.

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1 comentario

01 de abril de 2016 a las 13:10Adri
Por lo que me han comentado los que los han probado podemos decir que al taxi convencional le quedan horas contadas. Recuerdo los años de vacas gordas en las que iban escogiendo los clientes a su antojo (Unos preferían chicas, otros parejas, otros personas mayores, etc) o que te preguntaban en qué dirección ibas por si no les interesaba llevarte (era ilegal pero lo hacían). En fin, que se acabó ir en un Skoda con 300.000 kilómetros y pagar la misma tarifa que por ir en un Mercedes y adiós a esas malas caras si el billete que tenías en ese momento no era del agrado del conductor. Recuerdo mis primeros años en Madrid, con mi acentazo asturiano de adolescente y las preguntas ¿Por dónde le llevo? EL acento desapareció y las preguntas también.... muy curioso ;)

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