Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Estás en:

  1. Inicio
  2. Artículo

¿Qué pasa en nuestra economía la agónica última semana del mes?

Cultura de banca

25/01/2017

Cuando llegamos a estas fechas del mes todos nos tentamos la cartera antes de pedir un pincho con el café, tiramos más de sobras de la nevera y posponemos compras para cuando, dentro de unos días, nos llegue la siguiente nómina. La agónica última semana del mes. 

Última semana

Última semana

No nos angustiemos: nos pasa a todos. Empezamos el mes, cuando el dinero aún huele a fresco en nuestra cuenta corriente afrontando los gastos habituales: la cuota del gimnasio, la factura de la electricidad, el alquiler o la hipoteca. Y salimos a cenar o nos vamos a por el abrigo que llevaba semanas provocando desde el escaparate.

Así es como, poco a poco, gasto a gasto, nuestra cuenta corriente vuelve a aproximarse al punto de partida. Por eso los métodos de ahorro insisten tanto en planificar nuestra economía doméstica y en distinguir entre los desembolsos necesarios y los superfluos. Por eso hablamos de la agónica última semana del mes.

Pero lo que nuestra economía doméstica aguanta a duras penas, tiene consecuencias en su primo mayor, el consumo: cuándo gasta cada uno su dinero no tendría importancia si no fuese porque muchos negocios dependen de ello. Hostelería, taxis, teatros y ocio en general...  Sectores a los que también les cuesta llegar a final de mes, pero porque los clientes parecen esconderse.

¿Y si cambiamos el sistema?

En España está institucionalizado el pago mensual de las nóminas para los asalariados. Como recordaba un reciente post firmado por Manuel Bagüés e Inés Berniell en el blog Nada es gratis, "esta dinámica genera un mini ciclo económico, con importantes aumentos del consumo" y, por tanto, del tráfico y la contaminación.

Pero, como señalaban en el citado artículo, hay alternativas. Si el problema es que todos cobramos en los mismos días (y consumimos igual) hay dos opciones distintas:

  • Establecer diferentes días de cobro. Es la solución que se aplicó en el pago de los subsidios en el estado de Michigan, donde en función de la terminación del número de la Seguridad Social cada receptor cobra un día diferente. De este modo, hay receptores distribuidos a lo largo de todo el mes.

    Esto podría, por ejemplo, trasladarse a la empresa privada si los trabajadores cobran en función de su día de incorporación: si empezaron a trabajar un día 6 podrían cobrar el 6 de cada mes. Como cada uno se incorpora en una fecha distinta, el resultado sería el reparto a lo largo de todo el mes.
  • Recortar los plazos. La otra alternativa es reducir: del mismo modo que se ha institucionalizado el mes como periodo de pago, podría ponerse la quincena o, incluso, la semana. ¿Acaso no te has fijado que en las películas estadounidenses muchas veces hablan del sueldo semanal?

    De este modo, incluso los más derrochadores serían conscientes de cuánto dinero disponen para sus gastos.

Artículos relacionados

INFORMACIÓN RELATIVA A LA FUSIÓN CAIXABANK-BANKIA

Se informa al usuario de este website de que se ha producido la fusión por absorción de Bankia, S.A. por CaixaBank, S.A., sucediendo la segunda entidad a la primera, de forma universal en todos los derechos y obligaciones. De acuerdo con lo anterior, se ha modificado la titularidad de este website, así como las direcciones para el envío de quejas y reclamaciones y el ejercicio de derechos en materia de protección de datos.

Para más información pinche AQUÍ.

Cerrar menú