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Y después del plástico: algodón, papel, rafia…. ¿cuál es la bolsa más sostenible?

Cultura de banca

08/03/2021

El plan diseñado para reducir el consumo de bolsas de plástico llegó el pasado 1 de enero a su tercera y última fase con la entrada en vigor del Real Decreto 293/2018 de 18 de mayo.

Tiempo de lectura: 3 minutos

El fin de las bolsas de plástico

El fin de las bolsas de plástico

En tan solo una década los españoles hemos reducido el consumo de bolsas de plástico a la mitad, pasando de las 317 bolsas por habitante en 2007 a algo más 100 en 2017, según datos facilitados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. El próximo reto es reducir aún más, hasta las 40 bolsas por persona en 2025.

El proceso comenzó en julio de 2018, cuando la normativa obligó a los comercios a cobrar las bolsas de plástico a sus clientes. Tras esto, el 1 de enero de 2020, se exigía que las bolsas estuvieran compuestas por al menos un 50% de material reciclado y se prohibían las bolsas de plástico fragmentable. La última etapa veta definitivamente las bolsas ligeras y muy ligeras, con la salvedad de las compostables.

La medida pretende paliar el daño medioambiental producido por las bolsas de plástico fragmentable, fabricadas con materiales derivados del petróleo que pueden tardar hasta 400 años en descomponerse y suponen la mitad de los 675.000 kilos de basura vertidos en los océanos cada año.

Bolsas ligeras, muy ligeras y compostables: las protagonistas del cambio

El objeto de esta legislación siempre han sido controlar el uso de las bolsas ligeras y muy ligeras, es decir, aquellas cuyo peso es inferior a las 50 micras. Las primeras, con un espesor comprendido entre las 15 y las 49 micras, son las bolsas de plástico de supermercado que usábamos hasta 2020, cuando aparecieron unas más robustas y compuestas al menos en un 50% por material compostable y las completamente biodegradables. Las muy ligeras, de menos de 15 micras, son las que podemos encontrar en los autoservicios de fruta y verdura a granel, o las distribuidas en las farmacias.

En julio de 2018, la Ley exigió el cobro de las bolsas, a excepción de las muy ligeras necesarias para el transporte de alimentos a granel o higiene, y aunque no impusiera una tarifa para ello, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sí incluyó una lista de precios orientativa para que los comercios los adoptaran de forma más o menos homogénea.

En 2021, llega la prohibición de comerciar bolsas de plástico ligeras y muy ligeras no biodegradables, los precios sugeridos siguen vigentes y la diferencia estriba en que estas deben, obligatoriamente, poder "degradarse biológicamente en plantas de compostaje o en compostadores domésticos".

De todo lo anterior quedan excluidas las bolsas de rafia, un material que puede ser natural, pero que en este caso es sintético y no biodegradable, al estar estas fabricadas con polipropileno trenzado. La normativa de aplicación las considera un producto en venta y, por tanto, estima que no se ajustan a la definición de envase.

No es oro todo lo que reluce, ni sostenible todo lo biodegradable

Llega el turno de las bolsas biodegradables, capaces de descomponerse en su totalidad en un periodo de tiempo breve, que están ganando terreno, al igual que las de papel.

Sin embargo, los expertos alertan de los problemas que puede suponer para el medioambiente si la eliminación de bolsas fragmentables se sustituye por las de papel o materiales como algodón ecológico, arroz, soja o fécula de patata. Por una parte, un problema medioambiental: la tala de árboles; y otro energético, ya que según una investigación de la Asamblea de Irlanda del Norte en 2011, se necesita cuatro veces más energía para fabricar una bolsa de papel que para una de plástico. Además, según publicó en 2018 el Ministerio de Medio Ambiente y Alimentación de Dinamarca en un informe, este tipo de bolsas deberían reutilizarse al menos 43 veces para ser menos contaminantes que las de plástico. El mismo estudio ha revelado, respecto a las bolsas de algodón orgánico, que deberían reutilizarse al menos 20.000 veces para resultar más sostenibles en comparación con las de plástico.

Así pues, los expertos coinciden en que además de buscar soluciones al plástico fragmentable, es necesario un cambio de cultura más allá del comprar, usar y tirar. El mejor reciclaje es la reutilización y, por ello, entre las mejores soluciones encontramos los carritos para la compra, las cestas de esparto, las bolsas de tela, malla, crochet o plegables de poliéster.

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1 comentario

08 de marzo de 2021 a las 08:29María Cristina Lorenzo Bragado
La bolsa de plástico es la gran amenaza, pero ¿qué decir de todos los envases no reutilizables? Champús, cremas, detergentes, productos de limpieza, envases de bebidas, yogures, productos loncheados… Un sinfín de otros productos que vienen envasados en plásticos que podríamos recargar y, sin embargo, se tiran una vez utilizamos el producto.... Haced la cuenta...

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Vigilando al bono americano

Estudios y análisis

05/03/2021

En las primeras semanas del año advertíamos de los efectos que el “reflation trade” empezaba a tener sobre el comportamiento de las rentabilidades de la deuda pública, especialmente significativos en el caso del bono a 10 años americano, la referencia libre de riesgo global.

Tiempo de lectura: 4 minutos

Vigilando al bono americano

Vigilando al bono americano

José Ramón Díez Guijarro

Director de Estudios de Bankia

Desde entonces, la tendencia se ha acelerado, de manera que, en sólo dos meses, los tipos de interés a largo plazo han alcanzado los niveles que esperábamos para finales de año en prácticamente todos los casos: Alemania (-0,3%, +28 puntos básicos en el año), Italia (0,74%, +20 puntos básicos), España (0,38%, +33 puntos básicos) o EEUU (1,6%, +65 puntos básicos). Aunque la tendencia (y el riesgo) parece muy diferente a ambos lados del Atlántico.

La pregunta es: ¿qué hay detrás de este movimiento? De momento, el aumento de las rentabilidades en EEUU se reparte de forma simétrica entre un incremento de las expectativas de inflación y de los tipos de interés reales. Algo que no debe juzgarse como negativo, pues implica una mejora de las expectativas de crecimiento y un acercamiento de la inflación al objetivo de la FED. El problema se produciría si la mayor parte de la subida se originase en un desbordamiento de las expectativas de inflación que, aunque es cierto que han subido hasta el 2,5% (máximos desde 2008), todavía permanecen en un rango perfectamente asumible por la FED. Quizás, lo más preocupante es que se ha observado un apreciable deterioro de la liquidez del mercado, reflejado, por ejemplo, en una ampliación del diferencial de tipos entre oferta y demanda, que ha llegado a más que duplicarse y a situarse en máximos desde marzo del año pasado.

Por tanto, el problema ha sido la velocidad de la subida y que estamos ante la primera señal de inestabilidad y riesgo de contagio al canal financiero desde marzo del año pasado. Hasta el momento, los bancos centrales han sido capaces de ir dando pasos adelante e innovando para mantener a raya cualquier amenaza de tensionamiento en las condiciones financieras, pero el aumento en media de la deuda pública en 20 puntos porcentuales de PIB en los últimos 12 meses y la sensación de que la política económica sigue echando leña al fuego de forma no muy controlada, bajo la filosofía de "prefiero pasarme a no llegar", pueden complicar en el futuro la gestión de la curva de tipos.

Partiendo de la base de que si el tipo de interés del bono a 10 años americano se mantiene en la banda del 1,5% / 2% no debería ser una amenaza ni para la recuperación, ni tampoco para el comportamiento de los mercados de valores. Sólo un error en la política de comunicación de la FED o un cambio drástico de opinión de los consejeros podría provocar un aumento brusco de las rentabilidades. Además, antes de la subida de los tipos oficiales se tienen que cubrir muchas etapas, primero con el anuncio del tapering (¿verano de 2022?), luego con su ejecución durante 12/18 meses y, finalmente, analizando sus consecuencias antes de iniciar las subidas de tipos. Sin sorpresas negativas en inflación, eso nos llevaría al año 2024, pese a que el mercado esté anticipando ahora mismo ese movimiento para a la primavera de 2023.

La clave de la vulnerabilidad a las subidas de tipos será la respuesta de los mercados de valores. Revisando la historia, encontramos periodos en los que subidas de las tires de la deuda pública a largo plazo han tenido un efecto negativo sobre la renta variable, pero también encontramos otros en los que el precio de las acciones ha subido. Por lo tanto, a priori, no se puede afirmar categóricamente que la actual subida de las rentabilidades de la deuda pública vaya a ser perjudicial para las bolsas. En principio, la subida de las tires incide directamente en la tasa de descuento que se utiliza en los modelos de valoración de acciones, haciendo que suba y afectando negativamente en los precios, pero no hay que olvidar que también entran en juego las perspectivas de un crecimiento mayor de los beneficios y los cash flows generados por las empresas, así como una reducción de la prima de riesgo bursátil, pudiendo más que compensar todo ello la subida de la tasa libre de riesgo. De momento, pese a las correcciones recientes, en las últimas 16 semanas los flujos hacia los mercados de renta variable siguen alcanzado nuevos récords, situándose en 414.000 millones de dólares, mientras la liquidez acumulada por las empresas americanas se sitúa en 2 billones de dólares (con un aumento de 0,5 billones en el último año), lo que confiere un amplio margen para imprevistos macroeconómicos, pero también para remunerar a los accionistas con dividendos, recompras de acciones, etc.

¿A partir de qué niveles de tipos de interés deberíamos preocuparnos? Actualmente, hay una diferencia de 300 puntos básicos entre el rendimiento del S&P 500 medido por el "earning yield" (4,6%) y el rendimiento del bono americano (1,6%), situándose esa brecha en términos históricos en el percentil 42. Si el tipo de interés del bono a 10 años americano se fuese al 2%, todavía el diferencial de rentabilidad del mercado de valores respecto al activo libre de riesgo estaría situado cerca del percentil 50 y, por tanto, prácticamente en la mediana. Sería cuando nos aproximáramos al 3% (ya en el percentil 73) cuando empezaríamos a entrar en zona de problemas. 

Los mercados y el poder de los bancos centrales son muy diferentes a los existentes en la década de los 80, cuando los "bond vigilantes" eran capaces de disciplinar a gobiernos con políticas fiscales poco ortodoxas. Ahora, el problema es que estamos perdiendo las referencias. Si en la anterior crisis, Rogoff y Reinhart establecieron el 90% de deuda pública sobre PIB como límite que no se debería sobrepasar, en estos momentos ese listón lo superan la mayoría de los países desarrollados. Por tanto, cuando acabe la crisis, el problema será discernir los niveles de deuda pública que se considerarán aceptables y diseñar las sendas de estabilización fiscal. Con la suspensión del Pacto de Estabilidad y Crecimiento en Europa al menos hasta 2023, acabamos de ganar tiempo para diseñar ese marco fiscal para la próxima década, una señal indispensable para los inversores. Porque quizás ya no estemos en los tiempos en los que James Carville (asesor electoral de Bill Clinton) afirmaba que prefería reencarnarse en mercado de bonos antes que en Presidente de EEUU, pero seguimos hablando de un mercado con un volumen emitido equivalente a 76 billones de dólares (114 billones si, además, tenemos en cuenta la renta fija privada).

¿Y qué opina el BCE de todo esto? De momento, sigue más preocupado por el riesgo de deflación que por otra cosa. Doctrina Daft Punk: harder, better, faster, stronger. Según Panetta: "cuanto más duro empujemos para cerrar la brecha de crecimiento e inflación, mejor será para nuestro crecimiento potencial. Y cuanto más rápido lleguemos a ese punto, más fuerte será nuestro potencial de crecimiento". Alinear la política monetaria y fiscal es lo pertinente a estas alturas, lo que no significa que esta decisión no vaya a complicar el medio y largo plazo.

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Qué son y cómo se calculan las retenciones del IRPF

Cultura de banca

03/03/2021

El año 2021 ha llegado cargado de novedades fiscales. Una de las más importantes es la aparición de un nuevo tramo para aquellos trabajadores cuyas rentas de trabajo superen los 300.000 euros anuales, al que se le aplicará un tipo del 47%, frente al 45% que se le venía aplicando hasta ahora.

Tiempo de lectura: 5 minutos

Así funciona el IRPF

Así funciona el IRPF

Pedro Ángel Rodríguez Mateo

Técnico en Asesoría Fiscal de Bankia

El nuevo tramo afectará al bolsillo de los que más ganan. Esto ha vuelto a avivar el debate sobre el cambio de residencia fiscal de aquellas personas que deciden abandonar España para instalarse en un país en el que los tipos impositivos son inferiores.

Pero, al margen de esto, es importante entender cómo funcionan los tramos del IRPF, ya que, en teoría, podría parecer que una persona que gana 500.000 euros estaría pagando 235.000 euros en impuestos y solo ingresaría 265.000 euros, todo ello sin tener en cuenta las cotizaciones a la Seguridad Social. Sin embargo, la práctica es muy diferente, ya que el IRPF es un impuesto progresivo y, por tanto, la factura fiscal es algo menor.

En este post te vamos a explicar de una manera práctica cómo funciona el IRPF y sus tramos en territorio común (esta información no aplica a aquellas personas residentes en Guipúzcoa, Vizcaya, Álava y Navarra, que están sujetas a un régimen foral específico).

¿Qué es el IRPF?

El IRPF, tal y como se define en la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, es un tributo de carácter personal y directo que grava los ingresos de una persona física residente en territorio español de acuerdo a su naturaleza y a sus circunstancias personales y familiares.

Las rentas sujetas al impuesto serán la totalidad de los rendimientos obtenidos, las ganancias y pérdidas patrimoniales, así como las imputaciones de renta establecidas por Ley, con independencia de dónde se hayan producido y cualquiera que sea la residencia del pagador.

A modo práctico, veamos cuáles son esas rentas:

  • Rendimientos del trabajo. Ej.: sueldos y salarios.
  • Rendimientos del capital mobiliario. Ej.: intereses de cuentas, dividendos.
  • Rendimiento del capital inmobiliario. Ej.: alquileres.
  • Rendimiento de actividades económicas. Ej.: rendimientos obtenidos por profesionales autónomos.
  • Ganancias y pérdidas patrimoniales. Ej.: venta acciones, venta de fondos de inversión.
  • Imputaciones de renta. Ej.: tenencia de una segunda vivienda.

Cada una de las partidas anteriores se agrupan o clasifican en uno de los siguientes tipos de renta:

  •  Renta General: rendimientos del trabajo, rendimientos de capital inmobiliario y de actividades económicas.
  • Renta del Ahorro: rendimientos del capital mobiliario y ganancias y pérdidas patrimoniales.

¿Cómo se calcula el IRPF?

Cuando confeccionamos nuestra declaración de la renta, los ingresos clasificados como renta general van a formar parte de la base liquidable general y los otros van a formar parte de la base del ahorro.

Sobre los ingresos netos que forman parte de la renta general (como, por ejemplo, renta del trabajo y/o actividades económicas) se obtendrá la base imponible general del IRPF, que puede ser objeto de hasta seis reducciones, entre las que nos encontramos con la conocida reducción por aportaciones a planes de pensiones.

Al aplicar estas reducciones, obtendremos la base liquidable general, la cual se adecuará a las circunstancias personales y familiares de cada uno a través del mínimo personal, familiar y por discapacidad.

La base liquidable general se utiliza para el cálculo de la cuota íntegra, es decir, que sobre la base liquidable general se aplican los tipos de gravamen que correspondan (conocidos también como los tramos de IRPF). La base liquidable del ahorro también tiene sus propios tipos de gravamen.

GENERAL

Base liquidable del ahorro - Hasta euros Cuota íntegra - Euros Resto B. liquidable del ahorro - Hasta euros Tipo aplicable - Porcentaje
0 0 12.450,00 19%
12.450,00 2.365,00 7.750,00 24%
20.200,00 4.225,00 15.000,00 30%
35.200,00 8.725,00 24.800,00 37%
60.000,00 17.901,00 240.000,00 45%
300.000,00 125.901,00 En adelante 47%

*Tipos aplicables de acuerdo con normativa estatal; las comunidades autónomas pueden establecer sus propios tipos dando lugar a una tarifa distinta (ej.: Madrid, Cataluña...).

DEL AHORRO

Base liquidable del ahorro - Hasta euros Cuota íntegra - Euros Resto B. liquidable del ahorro - Hasta euros Tipo aplicable - Porcentaje
0 0 6.000 19%
6.000 1.140 44.000 21%
50.000 10.380 150.000 23%
200.000 44.880 En adelante 26%

Una vez obtenida la cuota íntegra general y del ahorro, se suman y a la cantidad resultante se le descuenta las deducciones de carácter general y las autonómicas, para obtener la cuota diferencial.

Entre las deducciones generales, nos encontramos la deducción por adquisición en vivienda habitual (recuerda que, aunque se suprimió en 2013, esta deducción todavía se la pueden seguir aplicando algunos contribuyentes siempre que cumplan una serie de requisitos), deducción por donativos, etc.

A la cuota diferencial (cuota íntegra menos las deducciones) solo falta restarle el importe de las retenciones que los pagadores tienen la obligación de practicar para llegar al resultado de la declaración, que puede ser a ingresar o a devolver.

¿Qué son y cómo se calculan las retenciones de IRPF?

Las retenciones que nos practican los pagadores, como por ejemplo la retención que nos aplica la empresa en nuestra nómina, es un dinero que adelantamos a Hacienda todos los meses de nuestro salario que se tiene en cuenta a la hora de hacer nuestra declaración y, por tanto, el resultado de la declaración dependerá de lo que nos han retenido a lo largo del año. Es decir, si nos han retenido de más, la declaración de la renta saldrá a devolver y nos retuvieron de menos, nuestra declaración saldrá a ingresar.

Por tanto, la retención de IRPF que nos practican en la nómina es una de claves para el resultado de nuestra declaración de la renta y la escala (tramos del IRPF) que hemos visto anteriormente es una de las variables que se tienen en cuenta a la hora de calcular la retención que aparece en la nómina. Pero no es la única, ya que se van a tener en cuenta otras variables, como el salario, la duración del contrato que la empresa conoce y otras que la empresa nos suele pedir que actualicemos a principios de año, como el número de hijos a cargo, pago de pensiones por alimentos, si tenemos ascendientes mayores de 65 años o descendientes a cargo, discapacidades acreditadas, etc., a través del Modelo 145 - Comunicación de datos IRPF al pagador.

Para hacer tus propios cálculos y saber de forma precisa la retención que te deben hacer en la nómina, lo mejor es usar la calculadora de retenciones de IRPF que la Agencia Tributaria pone a disposición de todos los usuarios en su página web.

Esta calculadora es una herramienta en la que hay que rellenar cuatro apartados (datos personales, antecedentes y descendientes, datos económicos y datos regularización). Según se avanza en cada pantalla, se van señalando en verde las distintas casillas/campos a cumplimentar y en el caso de faltar algún dato, la calculadora nos avisa.

Calculadora Retenciones IRPF 2021

Una vez está todo completado, solo hay que pulsar en "Resultados". En esta última pantalla, se mostrará el tipo de retención que nos deberían de estar aplicando y cuánto supone en euros esa retención.

Ahora que ya sabemos de forma muy resumida cómo funciona el IRPF llega la aplicación práctica y responder a la pregunta que se hace todo el mundo

 ¿Cuántos impuestos paga una persona que gana 500.000 euros?

En nuestro ejemplo vamos a suponer que esta persona es soltera y sin hijos y/o ascendientes a su cargo que gana por rendimientos del trabajo 500.000 euros al año, que el pagador le practica una retención del IRPF del 42,53% (212.650,00 euros) y que las cuotas a la seguridad social ascienden a 2.858,40 euros.

Concepto Declaración de la Renta
Rendimientos del trabajo 500.000,00 €
Gastos (Seguridad Social) (2.858,40 €)
Otros gastos deducibles (2.000,00 €)
Rendimiento neto 495.141,60 €
Base Imponible General 495.141,60 €
Reducciones (por ejemplo, por aportaciones al Plan de Pensiones) 0,00 €
Base liquidable general 495.141,60 €
Mínimo personal y familiar 5.550,00 €
CUOTA ÍNTEGRA* 216.563,55 €
Deducciones 0,00 €
CUOTA LÍQUIDA 216.563,55 €
Retenciones del trabajo (212.650,00 €)
CUOTA DIFERENCIA (Resultado de la declaración) 3.913,55 € (a pagar)

*El cálculo de la cuota íntegra se haría de la siguiente manera: los primeros 300.000 euros la cuota equivalen a 125.901,50 euros; el exceso, 195.141,60 euros (495.141,60 euros de base liquidable menos 300.000 euros) lo multiplicamos por el tipo del 47% y eso da un resultado de 91.716,55 euros. Sumamos esas dos cuotas, con un resultado de 217.618,05 euros, al que hay que restar 1.054,50 euros (5.550 x 19%) por adecuar su cuota a su mínimo personal y familiar.

En conclusión, con independencia del resultado de la declaración, el tipo medio efectivo de gravamen de alguien que gana 500.000 euros es del 43,31%, es decir, que a lo largo del año va a pagar 216.563,55 euros por la aplicación correcta de la norma. Cifra que difiere en más de 18.000 euros si aplicara de manera errónea el tramo de manera marginal, es decir, multiplicar directamente el tipo del 47% sobre sus ingresos anuales.

Por último, es importante que tengas en cuenta que en nuestro caso estábamos analizando el impacto fiscal para una persona soltera, sin discapacidad, sin hijos y/o ascendientes a su cargo y sin derecho a algunas de las reducciones y deducciones contempladas en la norma y, por tanto, en caso de darse estas circunstancias (Mínimos, reducciones y deducciones en el IRPF) el tipo medio efectivo de gravamen sería inferior al calculado (su factura fiscal sería todavía menor).

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7 comentarios

12 de marzo de 2021 a las 09:09Alicia
Muchas gracias por la sencilla explicación.
08 de marzo de 2021 a las 09:16Alberto
Gracias por acercar la fiscalidad a nuestro ámbito.
05 de marzo de 2021 a las 14:48Mar
Como siempre... ¡Bravo! Muy buena explicación. Siempre me has ayudado y haces que lo difícil sea fácil. ¡Muchas gracias! Un saludo.
04 de marzo de 2021 a las 21:16Mariano Satue Atares
Felicidades. Que explicación más bien dada.
03 de marzo de 2021 a las 21:42Óscar Redondo Llorente
Como siempre, Pedro, un artículo muy didáctico que hace reflexionar.
03 de marzo de 2021 a las 14:41Alberto Lombardo
Excelente trabajo como siempre, compañero. Gracias por la información.
03 de marzo de 2021 a las 10:43Leticia
Muchas gracias por la explicación tan detallada.

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Mi banco se fusiona: ¿qué pasa con mi seguro?

Cultura de banca

02/03/2021

Las fusiones entre bancos son noticias que están a la orden del día. Tenemos información sobre lo que va a suceder con productos y servicios como cuentas corrientes, depósitos, hipotecas o préstamos, pero… ¿sabes qué ocurrirá con productos asociados como los seguros?

Tiempo de lectura: 3 minutos

Son muchos los bancos que ofrecen seguros de vida, de hogar, de protección de pagos o de salud a sus clientes, en ocasiones, asociados a otros productos bancarios.

Existen dos escenarios en caso de que tengas un seguro asociado a cualquier producto o servicio que hayas contratado con tu banco.

  • Que las condiciones de tu seguro estén especificadas en el contrato de producto asociado. Esto quiere decir que, cuando firmaste el contrato de tu hipoteca, por ejemplo, las condiciones del seguro venían reflejadas en tu escritura.
  • Que las condiciones de tu seguro no estén incluidas en el contrato de tu producto asociado, es decir, que en su momento firmaste una escritura para tu hipoteca y, aparte, el contrato de tu seguro.

Este último escenario es el más común. Generalmente, los préstamos y los seguros tienen contratos independientes.

En cualquiera de los dos casos, la entidad resultante de la fusión no podrá cambiar las condiciones de tu seguro. El contrato de tu producto se mantendrá a lo largo del plazo que suscribiste, en las condiciones inicialmente pactadas.

Solo deberías tener en cuenta que si el diferencial de tu hipoteca se encuentra condicionado por la tenencia de un seguro asociado, en el sentido de rebajar el interés aplicado mientras se mantenga el producto, las condiciones del préstamo podrían cambiar si cancelaras el seguro.

Nuevas alianzas con aseguradoras

Es frecuente que cada entidad bancaria tenga alianzas con una aseguradora. Esta compañía aseguradora es la que ofrece sus servicios a los clientes de banco, que los podrá contratar, asociándolos o no a un producto bancario.

Cuando se produce la fusión de dos bancos, es habitual que estas alianzas se rompan, ya que suele prevalecer solo una de las dos aseguradoras. O quizá se genere una nueva alianza con otra empresa de seguros.

Estas decisiones, negociadas en la fusión, no afectan a los seguros que tengas contratados. Únicamente podrán condicionar los seguros que contrates a futuro, de manera que el banco te podrá ofrecer productos de una compañía aseguradora distinta a la que contrataste antes de la fusión. Tu asesor bancario te informará de las alternativas aseguradoras que podrá ofrecerte tu nueva entidad.

Infografía. Mi banco se fusiona. Qué pasa con mi seguro 

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2 comentarios

16 de marzo de 2021 a las 11:04José Enrique Clavijo Benítez de Castañeda
Tengo un plan individualizado de ahorro secuencial (PIAS) con ustedes. ¿Qué ocurrirá cuando se produzca la fusión? Ruego me informen. Gracias.
17 de marzo de 2021 a las 12:18Bankia
Hola, José Enrique. Puedes consultar toda la información relacionada con la fusión de Bankia y CaixaBank en la web de Bankia.

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¿Por qué los precios de las vacunas de la covid son tan dispares?

Cultura de banca

01/03/2021

El pasado 31 de enero se cumplió un año del primer caso diagnosticado de covid-19 en España. El lado bueno es que 365 días después, un tiempo récord, el mundo ya cuenta con 320 vacunas en investigación.

Tiempo de lectura: 3 minutos

Las vacunas de las farmacéuticas Pfizer, Moderna y AstraZeneca son las que copan los titulares por contar ya con la aprobación Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés). Sin embargo, existen otras 16 vacunas en la fase 3 de desarrollo. La fase 3 es la última previa a la aprobación de una vacuna, en la que se estudian la eficacia y los efectos secundarios de la sustancia en personas. Así lo ha hecho público la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su última actualización sobre la situación del desarrollo de las vacunas contra el coronavirus, que renueva los martes y los viernes.  El estudio recoge todas las investigaciones que se están llevando a cabo y el estadio en el que se encuentran.

Entre las vacunas en fase 3, se encuentra la de la biotecnológica alemana CureVac, que recientemente ha anunciado su asociación con la también germana Bayern con el objetivo de aumentar la producción de dosis y facilitar su distribución gracias a sus canales comerciales. Y no olvidemos la monodosis de Johnson & Johnson, la única de todas, hasta el momento, que no requiere una doble inyección.

Factores que determinan el precio de las vacunas

Como decíamos, no existe una única vacuna, sino muchas distintas y, consecuencia de ello, es que los precios de las dosis varían de unas a otras. A los costes de investigación, ensayos y materiales, hay que sumar los de producción y distribución. Teniendo esto en cuenta, podemos pasar de los 31 euros por dosis de la vacuna de Moderna, a los 17 euros en el caso de la de Pfizer, o a los 3 euros de la desarrollada por la Universidad de Oxford y producida por AstraZeneca.

Te explicamos el porqué de estas diferencias de precio.

La producida por Pfizer/BioNTech, por ejemplo, exige unas condiciones logísticas muy complejas, dado que debe mantenerse ultracongelada entre los 60 y los 80 grados centígrados bajo cero. A ello pueden añadirse factores como su eficacia, la más elevada de las aprobadas hasta ahora, con un 95%.

Por su parte, la estadounidense Moderna tiene menos dificultades a la hora de ser transportada, ya que precisa de una temperatura mucho más al alcance de las infraestructuras habituales, 20 grados centígrados bajo cero, y puede aguantar hasta un mes con una temperatura de entre 2 y 8 grados. No obstante, como el grueso de la producción se realiza en Estados Unidos, sus costes de distribución aumentan y la logística se complica un poco. Además, pese a que la europea Rovi haya obtenido la autorización para fabricarla y, de hecho, ya ha producido los primeros lotes en España, la capacidad de Moderna es más limitada que otras.

La vacuna de AstraZeneca, por su parte, no necesita la ultracongelación, sino tan solo una temperatura entre los 2 y los 8 grados centígrados. La farmacéutica, además, posee una amplia red de fábricas en Europa, Asia y América, lo que conlleva un considerable abaratamiento de los costes de distribución. A diferencia de las dos anteriores, que están basadas en el ARN mensajero, se desarrolla a partir de un virus de la familia de adenovirus, algo que facilita su producción en términos de infraestructuras necesarias y, por consiguiente, un desembolso inferior. Además, no se puede olvidar que su eficacia es del 70% -y ha sido desaconsejada en Europa para mayores de 65 años, aunque solo por no tener un grupo de control suficiente para su aprobación- y ello podría ser motivo de un precio de venta algo inferior.

Por último, el desliz de Eva De Bleeker, ministra belga de presupuestos, ha puesto bajo el foco otro asunto importante para entender por qué existen unas diferencias de precio tan marcadas: las patentes. Y es que, mientras los precios europeos se consensuan con los gobiernos para que los medicamentos sean económicamente accesibles para las naciones, en Estados Unidos hay total libertad. Así pues, independientemente de los costes de investigación, producción y distribución, las farmacéuticas pueden establecer un precio basado en la exclusividad o escasez.

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INFORMACIÓN RELATIVA A LA FUSIÓN CAIXABANK-BANKIA

Se informa al usuario de este website de que se ha producido la fusión por absorción de Bankia, S.A. por CaixaBank, S.A., sucediendo la segunda entidad a la primera, de forma universal en todos los derechos y obligaciones. De acuerdo con lo anterior, se ha modificado la titularidad de este website, así como las direcciones para el envío de quejas y reclamaciones y el ejercicio de derechos en materia de protección de datos.

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