Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Estás en:

  1. Inicio
  2. Artículo

Fragilidad, tensiones e incertidumbre en la economía mundial

Estudios y análisis

20/09/2019

El informe de perspectivas económicas publicado por la OCDE certifica la madurez del ciclo de actividad, al rebajar la previsión de crecimiento mundial hasta el 2,9% este año, muy cerca de la media de largo plazo (2,8%).

Tiempo de lectura: 4 minutos

Datos Económicos

Datos Económicos

José Ramón Díez Guijarro

Director de Estudios de Bankia

La mayor amenaza a corto plazo sobre la frágil coyuntura económica es la incertidumbre derivada de la inestabilidad geopolítica y sus efectos negativos sobre las decisiones de consumo y, sobre todo, inversión, como ponía de manifiesto la FED en su comunicado de esta semana o se reflejaba en la revisión de los datos de Contabilidad Nacional en España.

 En un momento cíclico como el actual sería especialmente dañino un "shock" de oferta, pues equivaldría a una subida de impuestos a familias y empresas y de ahí el nerviosismo de los mercados tras los ataques a las instalaciones petrolíferas de Arabia Saudí. No sólo por los efectos inmediatos sino por la sensación de fragilidad que transmite en lo que ya se ha denominado "el talón de Aquiles" de la economía mundial. El resultado es que vimos el lunes subidas del 20% en el precio del petróleo hasta casi 72 dólares (mayor subida en intradía desde 1991) que luego han ido suavizándose a lo largo de la semana (65 dólares el viernes).

No en vano estamos hablando que se pueden ver afectados unos 5,7 millones de barriles diarios, casi el 50% de la producción de Arabia Saudí y el 6,0% de la oferta mundial.

De momento, parece que se ha restaurado buena parte de la oferta afectada y Arabia Saudí está cumpliendo con sus compromisos, utilizando sus reservas e incluso importando barriles desde Irak. La duda es cuánto tiempo se tardará en normalizar la producción. La noticia positiva es que la inflación está muy contenida en toda la OCDE, lo que evitará la tradicional respuesta de los bancos centrales a episodios de este tipo (subidas de los tipos de interés) que suele ser la espoleta que termina provocando los ajustes de actividad y empleo. En todo caso, los modelos económicos anticipan descensos de una décima en la actividad por cada 10 dólares de subida del precio del petróleo, lo que situaría la zona de los 90 dólares por barril como nivel a vigilar.

En este contexto de elevada sensibilidad a datos o noticias se ha seguido con atención los problemas de liquidez en el mercado monetario americano que han obligado a la FED a inyectar diariamente entre 53.000 y 75.000 millones de dólares, una vez que el tipo overnight del repo llegó a situarse cerca del 10%. La escasez de dólares puede haber estado provocada, en parte, por factores coyunturales, como el pago de impuestos corporativos del martes pasado, emisiones netas por valor de 50.000 millones de dólares del Tesoro o por el ajuste a la baja de la oferta de dólares de los bancos árabes ocasionada por el episodio en Oriente Medio. Aunque, más bien, el origen puede ser una insuficiencia de liquidez estructural asociada al proceso de reversión del QE que ha disminuido las reservas de los bancos en la FED desde 2,8 a 1,4 billones de dólares.

 Así que se empieza a anticipar que, a finales de octubre, la FED podría volver a comprar títulos del Tesoro. Todo lo anterior coincidiendo con la reunión del FOMC de esta semana que ha decidido rebajar el rango de tipos de interés objetivo hasta el 1,75%/2,00%. Eso sí, con una división en el Consejo tan amplia como la registrada en el BCE la semana pasada. Es decir, hay dudas en los dos grandes bancos centrales sobre la idoneidad de seguir flexibilizando la política monetaria. En el caso de la FED por las todavía benignas señales económicas y, en el del BCE porque los costes indirectos de seguir bajando tipos pueden superar a los beneficios. De momento, lo que sigue mostrando mucha estabilidad es el tipo de cambio euro/dólar en la zona del 1,102, lo que no deja de ser una buena noticia.

Claro que siempre hay gente que juega a la contra y esta semana el Banco de Noruega anunciaba una subida de tipos hasta el 1,5%, utilizando argumentos como que "un tipo de interés más alto también mitiga el riesgo de una nueva aceleración en el crecimiento de la deuda y de los precios de la vivienda". Una manera diferente de ponderar la estabilidad financiera en la política monetaria del siglo XXI.

Sigue leyendo sobre:

Artículos relacionados

INFORMACIÓN RELATIVA A LA FUSIÓN CAIXABANK-BANKIA

Se informa al usuario de este website de que se ha producido la fusión por absorción de Bankia, S.A. por CaixaBank, S.A., sucediendo la segunda entidad a la primera, de forma universal en todos los derechos y obligaciones. De acuerdo con lo anterior, se ha modificado la titularidad de este website, así como las direcciones para el envío de quejas y reclamaciones y el ejercicio de derechos en materia de protección de datos.

Para más información pinche AQUÍ.

Cerrar menú