Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Estás en:

  1. Inicio
  2. Artículo

Crónica Macro Semanal: A la espera de las elecciones americanas

Estudios y análisis

04/11/2016

¡Es la economía, estúpido! Con esta frase ideada por un asesor (James Carville), Bill Clinton terminó de decantar a su favor en 1992 la campaña a las elecciones presidenciales americanas, en las que se enfrentó a Bush padre.

Bankia Crónica Macro Semanal

Bankia Crónica Macro Semanal

José Ramón Díez Guijarro

Director de Estudios de Bankia

Casi un cuarto de siglo después, es su esposa, Hillary Clinton, la que intenta convertirse en la primera mujer americana en acceder al despacho oval. Sin embargo, esta vez la economía ha tenido una presencia mucho menor en la campaña y no va a decantar las lecciones en uno u otro sentido, aunque entre los votantes de clase media blanca, más afectados por el proceso de desindustrialización de los últimos años, se encuentra uno de los mayores caladeros de votos de Trump. En ambos casos, se defiende una política fiscal más expansiva en el nuevo ciclo presidencial, aunque en un caso más centrada en aumentos del gasto público (Clinton) y, en el otro, en bajadas de impuestos (Trump). De todas formas, la composición de las cámaras (se renuevan en parte) va a ser fundamental para anticipar el perfil de la política económica en los próximos cuatro años (ahora están en manos de los republicanos).

Esta semana, con el estrechamiento de la distancia en intención de voto en las encuestas, se ha producido una corrección en los mercados y un aumento de la volatilidad, reflejando la incertidumbre que transmite una hipotética victoria del candidato republicano. Y, con la experiencia de las últimas citas electorales/referéndums, no conviene descartar ningún escenario. El resultado final también podría terminar incidiendo en las próximas decisiones de la FED, ya que sin aumentos marcados de la inestabilidad financiera está muy descontada la subida de tipos en diciembre. A partir de ahí vienen las dudas, pues lo más interesante de las últimas comparecencias de Yellen es la defensa de las bondades de una economía de “alta presión”; es decir, la posibilidad de que la FED permita niveles de inflación más altos o de tasa de paro más bajos de lo normal.  Donde está claro que el tono de la política monetaria va a cambiar en el medio plazo (y también el de la política fiscal) es en el Reino Unido, pues esta semana el Banco de Inglaterra presentaba la mayor revisión de las previsiones de inflación de los últimos años, como consecuencia de la depreciación de la libra. El IPC superaría el objetivo (2%) en la próxima primavera y no retornaría al mismo hasta 2020, con máximos en 2018 cercanos al 3%.

Por su parte, en la UEM, a la espera de la próxima reunión del BCE (diciembre), la inflación repuntó una décima en octubre hasta el 0,5%, en línea con lo esperado y marcando un nuevo máximo desde junio de 2014. La mayor parte de esta subida se debe a la evolución del componente de energía (-0,9% vs -3,0%) que sigue recogiendo el impacto alcista de la subida de los precios del crudo. Respecto a la subyacente, se mantiene estable en el 0,8% por tercer mes consecutivo. Entre las grandes economías que han publicado el dato, la evolución de la inflación ha sido bastante desigual: repunta con fuerza en Alemania (0,7% vs 0,5%) y España (0,5% vs 0,0%); se mantiene estable en Francia (0,5%); y cae de nuevo a terreno negativo en Italia (-0,1% vs 0,1%). Este dato no modifica el escenario que veníamos manejando y que contempla una subida gradual para la inflación en los próximos meses, hasta un 0,8% estimado en diciembre, apoyada en la menor aportación negativa que se anticipa para el componente de energía. Además, es bastante factible que la inflación siga aumentando en 2017 y podría cerrar el año cerca del 1,5%. En este contexto, como era de esperar, esta semana los cinco sabios alemanes criticaban al BCE por el tono de la política monetaria.

Los datos de afiliación publicados el jueves en España, siguen reflejando el buen comportamiento del empleo en el comienzo del último trimestre del año, señal de que la actividad va a seguir manteniendo un elevado dinamismo, sobre todo, si tenemos en cuenta las expectativas de contratación para la temporada navideña. El aumento del número de afiliados en octubre (+101.335 personas) ha sido el mayor en dicho mes de toda la serie. En términos desestacionalizados, el comportamiento fue el mejor desde 2005 (+107.000), con un crecimiento respecto al mes anterior del 0,6%. En los últimos doce meses se han creado 591.000 puestos de trabajo (+3,4%), mientras se han recuperado 1,66 milllones de afiliados desde mínimos (50% de los perdidos en la crisis). Por sectores, destaca el buen comportamiento de la agricultura (+26.425 personas) y de la educación (+123.0654 afiliados). Por tanto, un mes más la buena evolución del empleo anticipa que la actividad podría seguir creciendo este trimestre a ritmos del 0,7%/0,8%, con lo que se cerraría el año con un crecimiento medio del PIB del 3,2%/3,3%, reflejando la importante inercia que sigue manteniendo la economía española.

Si analizamos el comportamiento del desempleo, la señal es más negativa, pues los parados aumentaron en 44.685 personas el mes pasado, aunque tradicionalmente octubre es un mes con un mal comportamiento del desempleo. De hecho, habría que retroceder hasta octubre de 2007 para encontrar un dato mejor en dicho mes y en términos desestacionalizados se habría producido un descenso de 48.000 parados. En tasa interanual la caída del número de parados se acelera hasta casi el 10%, lo que supone 411.387 desempleados menos en los últimos doce meses. Este buen dato del mercado de trabajo ha venido acompañado también de buenas noticias en el saldo exterior, pues el superávit de la balanza por cuenta corriente alcanzó un nuevo máximo en términos anuales en el mes de agosto (1,9% del PIB), gracias a la corrección de los déficits energético y de rentas. En la balanza de bienes y servicios se debe destacar el dinamismo en el crecimiento de las exportaciones (+7,1%) que supera al de las importaciones (5,3%). Por tanto, parece que la economía española va a seguir siendo capaz de mantener un elevado crecimiento y, a la vez, capacidad de financiación con el exterior. Algo que a estas alturas de la fase cíclica expansiva constituye una novedad para nuestra economía.

 

Sigue leyendo sobre:

Artículos relacionados

INFORMACIÓN RELATIVA A LA FUSIÓN CAIXABANK-BANKIA

Se informa al usuario de este website de que se ha producido la fusión por absorción de Bankia, S.A. por CaixaBank, S.A., sucediendo la segunda entidad a la primera, de forma universal en todos los derechos y obligaciones. De acuerdo con lo anterior, se ha modificado la titularidad de este website, así como las direcciones para el envío de quejas y reclamaciones y el ejercicio de derechos en materia de protección de datos.

Para más información pinche AQUÍ.

Cerrar menú