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Mi banco se fusiona: ¿qué pasa con mi plan de pensiones?

Cultura de banca

13/01/2021

Los planes de pensiones en España alcanzaron un patrimonio de 118.324 millones de euros a cierre de 2019, según el informe Pension Funds in Europe elaborado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Esta cifra equivale el 9,5% del PIB español, un porcentaje muy inferior a la media europea.

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En total, el 16,2% de los españoles cuenta con un plan de pensiones, lo que equivale a unos 7,5 millones de cuentas de partícipes, según el Informe Planes de Pensiones Individuales por CC AA y provincias, elaborado por Inverco.

A pesar de la reducción fiscal del límite de aportaciones recogida en los Presupuestos Generales del Estado para 2021, el 75% de las gestoras de planes de pensiones cree que en 2020 el volumen de aportaciones netas será igual o superior a los 1.167 millones de euros del año pasado.

Ante las operaciones de fusión que se están produciendo en el sector financiero español, te ofrecemos unas pinceladas de cómo podría afectar este tipo de operación a los planes de pensiones, cambios que serán graduales y de los que tu banco debe informarte con antelación.

No tendrás que realizar ningún trámite específico:

  • Hasta que la fusión no sea efectiva, tu plan de pensiones mantendrá las mismas condiciones.
  • Podrás continuar realizando la operativa habitual en los canales habilitados por tu banco actual, ya sea en las oficinas físicas o en la banca online.

Cuando la fusión sea efectiva, es posible que el banco resultante realice una reordenación del catálogo de planes de pensiones a comercializar para evitar duplicidad de productos.

Cualquier modificación de tu plan de pensiones, ya sea la relativa a la denominación, a las condiciones económicas o a su terminación y liquidación, para su integración en otro plan de pensiones, será convenientemente comunicada. La operación de fusión en ningún caso comportará modificaciones a efectos fiscales.

Permanece atento a las comunicaciones de tu banco, ya que en caso de cambio de condiciones, la entidad deberá avisar de las mismas con antelación suficiente, según recoge el portal del cliente bancario del Banco de España.

Si tienes más dudas sobre el futuro de tus productos financieros ante un escenario de fusión bancaria puedes consultar los siguientes posts:

Fusión banco planes pensiones

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La metamorfosis de los negocios para sobrevivir a la COVID-19

Cultura de banca

12/01/2021

Las discotecas que ofrecen comida no son las únicas que se han reinventado para sobrevivir a la crisis de la COVID. Te contamos cómo se están transformando los negocios.

Tiempo de lectura: 2 minutos

Cenar en una discoteca y conciertos de rock en teatros

Cenar en una discoteca y conciertos de rock en teatros

Durante los momentos más duros de la pandemia, nos llegaron noticias, que en aquel entonces pudieron parecernos poco más que anecdóticas, de empresas que se estaban dedicando a una producción que no era la propia. Fue el caso de destilerías, que arrimaron el hombro para ayudar en la rotura de stock de etanol y geles hidroalcohólicos, o de empresas textiles que fabricaron mascarillas y equipos de protección individual y hasta se convirtieron en mensajería para importar materiales.

Pero los meses han ido pasando y algunos sectores han resultado tan castigados por la pandemia que no han podido apenas reanudar sus actividades. Entre ellos, el turismo y la hostelería, que a finales de octubre registraba un 65% de los establecimientos cerrados. Cifras en aumento debido a las restricciones en las comunidades autónomas en función de las necesidades para frenar la curva de contagios.

De este modo, y ante la imposibilidad de trazar un plan a corto ni a largo plazo, algunos hoteles, por ejemplo, se están reinventando. Los llaman "hoteles híbridos" y aprovechan el aumento del teletrabajo y la incomodidad que muchos españoles han encontrado en sus hogares para poder llevar a cabo sus tareas profesionales.

¿Cómo? Se transforman en espacios de coworking, o lo que es lo mismo, ambientes laborales compartidos para aquellas personas que no disponen de una oficina propia. Así, ciertos hoteles están transformando sus habitaciones en oficinas compartidas o individuales, y su mayor diferencia estriba en que la duración de sus alquileres suele ser más flexibles e inferior respecto a los coworking al uso, tratándose de días en lugar de semanas o meses.

En concreto, Canarias parece estar viviendo un verdadero boom: su situación positiva en lo que concierne al coronavirus por los bajos contagios, en conjunto con un clima seductor, están atrayendo a muchos teletrabajadores a trasladarse allí. Tanto que, según reporta 20minutos, el Gobierno canario habría puesto en marcha un plan para reclutar unas 30.000 personas para hacer frente a este nuevo flujo de turismo laboral.

Por su parte, los alojamientos más pequeños, como los hostales o los hoteles boutique, que no disponen de la infraestructura apta para el coworking, también han encontrado su alternativa y se lanzan a alquilar sus habitaciones como viviendas.

Pero los hoteles no son los únicos. El sector de la restauración y del ocio nocturno también le ha dado una vuelta a su modelo de negocio.

En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, para darles un poco de oxígeno a los bares de copas y a las discotecas, se aprobó el pasado 15 de octubre una medida extraordinaria que permitía a estos establecimientos servir comida.

Así, tanto los locales con cocina propia como los que no disponen de ella pueden ofrecer un cóctel en horarios más tempranos, para, por un lado, aliviar la presión de este sector y, por otro, -salvando las distancias-, satisfacer la necesidad del consumidor de disfrutar de un local donde prime la música.

El espectáculo es otro de los grandes castigados por esta pandemia y estamos viendo cómo los teatros se reconvierten en salas de conciertos. Eso sí, el uso de la mascarilla es obligatorio durante toda la función y por esa razón no se puede consumir dentro del recinto.

Y siempre en el ámbito de la restauración, algunos locales, cuyo aforo per se limitado no le permite ser económicamente sostenible con las restricciones vigentes y a causa de la bajada del consumo, han optado por primera vez por ofrecer servicio a domicilio.

Pero también hay casos más drásticos, como los que recoge El Mundo en este artículo, en el que cuenta cómo un empresario que se dedicaba a la publicidad en puntos de venta tuvo que redirigir su actividad hacia la producción de mamparas protectoras. O el de una empresa de eventos que, al ver su actividad completamente paralizada, aprovechó su taller de carpintería, cerrajería y pintura para producir termómetros, nebulizadores de ozono y hasta arcos de desinfección.

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Desde un boceto de Warhol a un Caravaggio: tesoros olvidados en la basura

Cultura de banca

11/01/2021

El reciente caso de una pareja británica que descubrió unos muñecos de Star Wars aún precintados en la basura y los vendió por 450.000 euros vuelve a poner de manifiesto cómo la basura de unos es el tesoro de otros.

Tiempo de lectura: 3 minutos

Tesoros olvidados basura

Tesoros olvidados basura

Según parece, un vecino podría haber olvidado esas bolsas en el garaje de la anciana pareja, que, por consejo de su hijo, contactó con una casa de subastas y descubrió el gran valor de las figuras de la franquicia.

Lo cierto es que no es raro oír noticias de objetos olvidados o adquiridos a precios irrisorios y que resultaran ser verdaderos tesoros. Vamos a repasar algunos de los casos más curiosos que rozan lo inverosímil.

El boceto de Warhol

En 1989, el inglés Andy Fields compró unos bocetos en una venta en Las Vegas (Estados Unidos), por un total de 5 dólares. El vendedor le aseguró que los dibujos habían pertenecido a una tía suya, quien había cuidado a Andy Warhol en su niñez, pero no acabó de creérselo. Hasta el día en que quiso cambiar el marco a uno de ellos y apreció la firma del famoso artista pop. El boceto resultó ser obra de Warhol y está valorado en 1,7 millones de euros.

El Santo Grial del wéstern

Así se definen las fotografías de William Henry McCarthy, pasado a la historia como uno de los mayores forajidos del lejano oeste bajo su apodo Billy the Kid (Billy el Niño). En la actualidad solo hay dos instantáneas certificadas y en una de ellas, en la que se retrata al pistolero jugando a croquet con algunos de los miembros de su banda hacia finales del verano de 1878, fue adquirida en una tienda de segunda mano por 2 dólares. ¿Su valor real? Según la empresa especializada en rarezas numismáticas y antigüedades wéstern, 5 millones de dólares (4,2 millones de euros).

2x1: tope de puerta y meteorito

Un hombre de Michigan compró una granja en 1988 y su anterior dueño le aseguró que una piedra de forma muy peculiar era un meteorito caído en los años 30. Lejos de suponer que tendría mucho valor, simplemente se lo llevó consigo cuando volvió a vender la propiedad y lo utilizó como tope de puerta.

Sin embargo, en 2018, cuando varios habitantes de Michigan empezaron a encontrar meteoritos, se preguntó cuánto podría valer el suyo. Una geóloga de la Universidad Central de Michigan le dio la respuesta: 100.000 dólares (aproximadamente 84.000 euros).

24 millones de euros colgados en la pared

Pese a que inicialmente el cuadro Cristo Burlado, de Cimabue, salió a subasta con un precio de entre 4 y 6 millones de euros, finalmente fue comprado por 24 millones. Se presume que la obra forma parte de un díptico de ocho paneles de tamaño parecido y se ha creído perdida hasta octubre de 2019, cuando una anciana francesa decidió dejar su vivienda y subastar sus pertenencias. Los tasadores se dieron cuenta de que el cuadro que tenía en la cocina y no creía tener valor alguno, era una auténtica joya para la historia de la humanidad y del arte.

El desván lleno de trastos y un Caravaggio

Siguiendo en la línea del Cimabue, y también en Francia, en un ático de Tolosa se guardaban juguetes, relojes y ropa abandonados durante años. En 2014 los propietarios contrataron los servicios de una casa de subastas y, otra vez, un tasador se percató de que una pintura que allí se guardaba era Judith y Holofernes de Caravaggio, al que se le perdió la pista en 1617. Transcurridos los tres años de preferencia para su adquisición del país galo, la obra de arte fue vendida a un comprador anónimo por cerca de 150 millones de euros.

Hasta la NASA metió la pata

Esto lo añadimos por el rocambolesco error que llevó a la NASA a subastar las muestras de polvo lunar que Neil Armstrong y Buzz Aldrin recogieron en el primer alunizaje de la historia, en 1969. Todo comenzó con un hombre llamado Max Ary, quien gestionaba un museo en el que exponía material espacial robado, fue arrestado por ello. Las autoridades incautaron la mercancía, para que algunas piezas se destinasen a subasta, mientras que otras, como la bolsa de polvo lunar, se devolvieron a la NASA. Sin embargo, por un error en el papeleo, la bolsa, valorada en 1,5 millones de euros acabó siendo vendida por poco más de 800 euros.

Los millennials son muy conscientes de las posibilidades que ofrece la basura y acuden a ella en busca de tesoros, algunos en pro de la sostenibilidad para hacerse con objetos que puedan ser reciclados o reutilizados, otros en busca de algo que pueda reportarle un beneficio económico. Esta práctica se ha bautizado como dumpster diving y es muy extendida entre personas de distintos colectivos.

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Lotería del Niño: cómo compartir tu décimo de forma segura

Cultura de banca

06/01/2021

Con la voz de los niños del Colegio de San Ildefonso cantando los premios de la Lotería Nacional de Navidad todavía retumbando en nuestros oídos, nos acercamos al sorteo del Niño, que tradicionalmente se celebra el 6 de enero.

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loteria del niño

loteria del niño

La incertidumbre económica derivada de la COVID-19 hace que este año un décimo premiado se considere casi un tesoro. Por eso, tener nuestra papeleta a buen recaudo es imprescindible, especialmente si jugamos con más personas, resulta premiado o necesitamos comprarlo online.

Billete y décimo no son lo mismo

Quizá nunca te hayas parado a pensarlo o quizá simplemente no estés familiarizado con la Lotería, pero no es lo mismo hablar de décimo que de billete. El billete es un boleto que, a su vez, se compone de diez décimos que llevan la misma numeración. De este modo, a diferencia de la Lotería de Navidad, que emite un total de 172 series con 100.000 billetes, en la Lotería del Niño se cuentan con 50 series de 100.000 billetes cada una (cuyo precio es de 200 euros), lo que se convierten en 50.000 décimos. Si la numeración en cuestión es premiada, se recibirá el importe proporcional: íntegro en el caso del billete o la décima parte en el caso de un décimo (multiplicable por tantos como se hayan comprado).

3 de cada 4 españoles juegan en compañía

“Pactos claros, amistades largas” recita un viejo refrán español que, en este caso, adquiere especial importancia. Y es que, dado lo anterior, es muy frecuente comprar un billete o varios décimos con amigos o familiares, tanto que son 3 de cada 4 los españoles que comparten juego, ya sea para reducir la inversión como para aumentar las probabilidades de ganar. De este modo, es importante seguir unas sencillas precauciones.

En primer lugar, una vez adquirido, se deberá garantizar a cada jugador su participación, lo cual se podrá hacer de distintas formas. La primera, es realizar tantas fotocopias como participantes y entregarlas a cada uno de ellos.

La segunda, cada vez más habitual, es a través de WhatsApp, la cual requiere unos pasos adicionales. Ante todo, se deberá crear un grupo específico; en segundo lugar, se deberá compartir una fotografía o captura del décimo jugado, acompañado de un mensaje explicativo con las señas de cada jugador, su participación, la fecha del sorteo y el responsable de su custodia, que será también el máximo responsable. Adicionalmente, desde Acierto.com, nos recuerdan que firmar el décimo y añadir los documentos de identidad de cada participante no está de más.

Finalmente, también existe la opción más tradicional de adquirir un talonario de Lotería Nacional en papelerías o estancos, con el que podremos tener papeletas firmadas y sus respectivas matrices.

Un boleto robado o perdido también se puede cobrar

En el caso de sustracción o extravío de un boleto, es fundamental interponer una denuncia antes del sorteo. Del mismo modo, es aconsejable aportar una fotografía o escaneo donde se aprecien todos los números y un justificante de pago, para demostrar la legitimidad.

Este procedimiento será válido para premios inferiores a los 2.500 euros, que se podrán cobrar en cualquier punto de venta oficial, pero no para importes superiores.

En el caso de que la cuantía exceda esa cifra, es probable que el proceso se paralice y se deba acudir al juzgado, previo escrito de reclamación de pago dirigido a la Asesoría de Loterías y Apuestas del Estado, respaldado por la documentación correspondiente.

Dos opciones para evitar estos poco agradables ratos son fotocopiarlo, escanearlo o adquirirlo online.

Atención al cobro

Es muy importante también recordar que los premios de la Lotería son al portador, es decir, cualquiera que esté en posesión de un boleto ganador podrá solicitar el cobro de este y tendrá derecho a ello, salvo que se pueda demostrar lo contrario.

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¿Qué es la 'gig economy'?

Cultura de banca

05/01/2021

El Tribunal Supremo falla a favor de los riders y los repartidores de la llamada 'gig economy'. Pero ¿qué es eso?

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Gig Economy

Gig Economy

Llevamos años escuchando hablar de la ‘gig economy', pero este modelo de trabajo es, a día de hoy, una incógnita para muchos. Tanto que ni siquiera existe una página en español en Wikipedia.

El término 'gig' significa 'bolo', con lo que este modelo laboral se traduciría como 'economía del bolo'. Se acuñó en Estados Unidos a principios de la década de los 2000, pero bebe directamente de la jerga de los músicos de jazz de los años 20 del siglo pasado.

Un nombre que podría parecer extraño, pero que encuentra sus orígenes en la estructura laboral de los músicos y los conciertos. Estos, para subsistir -a no ser que se trate de alguno de los mejor pagados del mundo que te listamos aquí-, no suelen tener encargos de forma regular, ni sus servicios suelen ser muy largos (hablamos de una hora o dos, de forma general). Más bien tienen múltiples encargos de breve duración.

Si bien podría parecer un formato idéntico al de los autónomos, no lo es. Los gig workers (trabajadores gig) no tienen relación laboral con un empleador, ni directamente con el cliente, sino que son un intermediario que pone a disposición una plataforma para el encuentro de la demanda y la oferta de un servicio. Son las llamadas plataformas de crowdsourcing (externalización de tareas) y marketplaces (centros comerciales online) y la idea detrás de este tipo de trabajo es la economía colaborativa, evolucionada en economía bajo demanda.

Un ejemplo práctico

Los riders y los conductores de VTC (vehículos de transporte con conductor) son los casos más sonados, pero en este artículo de El Economista lo explican muy acertadamente a través del supuesto caso de un abogado. Y es que este oficio también podría funcionar perfectamente a través de la gig economy. Un abogado autónomo, en lugar de buscar clientes, tan solo debería darse de alta en una o varias plataformas que pongan en contacto a los demandantes de un servicio y a quienes lo ofrecen y conseguir los encargos sin la necesidad de buscarlos activamente. De este modo, en lugar de estar actualizando su currículum vitae, explican, simplemente necesitará una buena valoración de los clientes.

Y así podrá tener total flexibilidad para trabajar, establecer sus horarios y escoger qué encargos aceptar.

En el mismo artículo se mencionan los datos que el McKinsey Global Institute (el gabinete estratégico de McKinsey para la realización de estudios de negocios y economía) ha publicado a principios de este año. Según la información recabada en una encuesta a gig workers estadounidenses y europeos, la realidad difiere sustancialmente de la percepción que podríamos tener: el 30% tiene este método como ingreso primario y se muestra satisfecho incluso más que por cuenta ajena; un 40% son trabajadores casuales y también se dicen contentos; un 14% preferiría trabajar por cuenta ajena, pero solo puede optar por esta relación laboral (como los riders o los conductores de VTC); y solo el 16% restante se ve obligado a aceptar estas condiciones por necesidad económica.

No todo son ventajas

Sarah Kessler, periodista estadounidense, nos relata la otra cara de la moneda. Se dejó seducir por la tentación de la economía del bolo en 2011, cuando el auge de este modelo en Silicon Valley era vendido como el futuro de la economía. En su libro, Gigged, the end of the job and the future of work narra la experiencia de media docena de trabajadores gig y subraya que las tarifas pagadas en estas plataformas son inferiores a las habituales, no se contempla ningún tipo de mutua para hacer frente a enfermedades y tampoco existen vacaciones. Además, según analiza Kessler, si se renuncia a encargos o no se está disponible siempre que se soliciten los servicios, la empresa de crowdsourcing penaliza con menos encargos.

Hacia la sostenibilidad

La utilidad de la 'gig economy' es objeto de debate de expertos, con tantos defensores como detractores. Algunos, como el psicólogo especializado en trabajo y organizaciones, Patrick Bensen, aseveran en que la digitalización y la evolución tecnológica suponen un cambio estructural imposible de ignorar, que, además, en el contexto de esta pandemia de COVID-19, podría suponer un cambio beneficioso para evitar la sobrepoblación.

Otros, como la propia Kessler, aseguran que se trata de justificaciones buscadas desde los años 70 para alejarse del empleo a tiempo completo y la mejora de condiciones salariales a empleados.

Sea como fuere, la realidad presente es que la 'gig economy' no apunta a irse pronto, por lo que algunos países, como Reino Unido o Canadá, han pensado proteger a este tipo de trabajadores en el sector del transporte con pólizas ad hoc. La aseguradora británica Zego ha creado una cobertura que se activa cuando se abre la app de crowdsourcing y finaliza al cerrarla; la canadiense Aviva, por su parte, va un poco más allá y ofrece una cobertura por etapas: la primera, al encender la app; la segunda al comenzar el servicio, y la tercera al recoger al pasajero.

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INFORMACIÓN RELATIVA A LA FUSIÓN CAIXABANK-BANKIA

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